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Donde el mulo descansó de labrar aquellos campos y tirar de aquella leña, la que cargaba su carro...
Donde sus calles inertes hablaban de gente lejos, unos con su ganado y otros en tierra adentro.
Donde mujeres en lavaderos
ya no hablan lo escuchado,
ni por ellas ni la charca,
es que el tiempo lo ha borrado.
Dónde estará el pasado
de esas gentes y esos carros...
de ese ganado abrevando
en sus fuentes con sus cantos...
El yunque ya canta alto
para herrar esos caballos,
caballos que ahora corren
para disfrute del amo.
El Cristo sonríe a los niños,
de la Salud, es nombrado...
amado por ser del pueblo
y sacado por ser amado.
Hoy es fiesta en este pueblo
y es momento de bailar,
con su Cristo, con su Virgen
y sus santos de Hermandad.
Donde el tiempo se quedó
sin reloj ni calendario...
donde el frío congeló
los vestigios del pasado...
donde el viento enmudeció
mil gorriones en tejados...
... aquella campana dobló
despertando su letargo,
... aquel corazón ya latió
dando colores soñados,
a ese pueblo de Castilla
Blascoeles, él llamado.
JRG |